domingo, 2 de octubre de 2011

perpetua

Cuando Lalaía cumplió los doce Perpetua cambió de manos. Durante miles de años había sido gobernada por los Conservacionistas y sus habitantes vivían orgullosos, contemplando una ciudad que no había cambiado en siglos. Todo, absolutamente todo, se mantenía en pie y como el primer día. Y cuando digo el primer día, me refiero al primer día de su historia. Cuando el poblado creció, levantando un templo y un mercado y el teatro.
Lalaía estaba confusa. Ella sabía, por sus padres y profesores, lo importante que era mantener intacto el pasado. Y, además, le encantaba Perpetua: con su poblado prerrománico y justo al lado,  mezclándose con él, el pueblo romano con sus callejuelas empedradas y su mercado pegadito a la muralla. Y no entendía porque los Renovadores anunciaban, con aquel aire de fiesta, que pensaban derribar dos calles del románico y tres del gótico, para levantar un parque.
Una mañana transparente, Lalaía sintió que el suelo temblaba como un cachorro asustado y salió corriendo a la calle, presintiendo que lo peor ya estaba sucediendo.
Frente a su casa había desaparecido todo y en su lugar, había una gran grieta negra con labios de asfalto que abría el suelo de par en par y de arriba bajo.
Lalaía que, era más curiosa que valiente, se asomó al túnel y asombrada vio que a cuatro patas y maldiciendo, se le acercaba un muchacho moreno y de grandes y blancos dientes. Gracias a la tele supo que el chico era árabe, y automáticamente decidió que le gustaban sus modales suaves y sus ojos oscuros y tranquilos.
El chico se sentó junto a Lalaía y en silencio se dispuso a esperar frente al agujero. Pasaron las horas y en una noche, fueron surgiendo de las entrañas de la tierra la madre y su futura esposa, y un primo abogado y una florista que también era prima de Said. Cuando estuvieron todos, incluidos tres camellos y una mula, se despidieron de Lalaía y se marcharon a buscar su sitio. Y ella sintió lastima pensando en los kilómetros de historia que tendrían que recorrer hasta encontrar un espacio libre donde levantar su jaima.
Estaba a punto de amanecer cuando Lalaía vio surgir del agujero a un anciano acompañado por tres cabras. Se han ido hace un rato, comentó sin poder aguantarse y señalando al norte. El hombre se sentó al pie del agujero y fue ordeñando sus cabras hasta llenar una escudilla que ofreció a Lalaía.
Venimos de muy lejos, Lalaía, pero no tenemos prisa, le dijo el hombre a la chiquilla.
Ya estuvimos aquí antes. Cuando todo esto no existía. Inmediatamente comprendió que el anciano le mentía. Ella conocía perfectamente la arquitectura de cada pueblo y cada época, y en Perpetua no había ni una piedra musulmana.
El anciano se levantó y tomando de la mano a Lalaía la llevo a recorrer las ciudades antiguas que formaban Perpetua. Al llegar al centro, es decir, al principio de los tiempos y de la ciudad, el anciano se sentó sobre un murete que inmediatamente se deshizo, dando él con los huesos en el suelo: Todo esto no existe, Lalaía. No se puede tocar. Es historia muerta.
El poblado se deshacía mientras ellos hablaban y la chiquilla sintió que el mundo se hundía bajo sus pies. Que sólo la muerte podía esperarles después de aquel desastre.
Estaba a punto de salir corriendo, cuando vio que sobre el polvo de las ruinas comenzaban a surgir flores inmensas de tela y bajo ellas, un enjambre de hombres y mujeres, morenos y altos como Said, se disponían a vivir sin problemas. Los colores no se deshacían y la historia, si es que había existido alguna vez, parecía dar la bienvenida a todos aquellos extraños que campaban a sus anchas por aquellas calles nuevas, distintas y llenas de luz.
estibaliz san sebastián

martes, 27 de septiembre de 2011

mariposas a cañonazos

Haciendo prosa,
viviendo prosa,
dándole a la prosa de comer,
de beber veneno y vino,
salitre,
zumo amargo de naranjas amargas.
Y tiene poesía la cosa.
Tie' cojones...
Tanta historia para andar luego en pelotas por el mundo.
(La cultura es un pozo altísimo para ahogarse sonriendo.
Sonriendo es un paisaje que no acabo de creerme
y es mío, sin embargo,
como la nieve  en las playas vacías del invierno.)
¿ Qué ocurre que hablo y hablo sin encontrar nunca la muerte?
Pararse puede ser un descanso, una estación,
el restallar del látigo
que sacude mi conciencia de bestia acorralada por la vida.
La sangre duele cuando late.
Plomo fundido,
las rosas de fuego que me regalaron  las calles,
espinas en mi sangre y el alma libre.
...y está el trabajo,
la gran dignidad del  que se sabe responsable,
del que acepta su cobardía de animal domesticado y prudente.
Puedo odiarte por hacerme consciente pero no voy a matarte,
no te daré el gusto.
Comprende mi amor que seria muy fácil.
La ilusión sin embargo sí;
es asesinada a cada latir del mundo por las computadoras.
Yo fui una computadora.
La maquina ardiente que se tiró del cielo,
de cabeza y sin mirar.
Pero ya no.
Ahora soy mucho más simple.
Me reproduzco por esporas.
A ratos vuelo sola y a ratos
devoro cadáveres pequeñitos y los defeco
con forma de flores.
Tie' su mérito.
Cualquiera no sabe regresar a la caverna
y desnudarse entera a excepción de los piojos.
Yo lo hice.
Y llegué la primera en la carrera de obstáculos
y la ultima a cenar.
Pero siempre hemos pasado hambre.
Tú y yo lo sabemos.
No podemos masticar insectos
sin ponernos a llorar desconsoladamente.
¡Ven aquí, anda!
Túmbate a mi lado
sobre el mármol blanco que cubrirá a los elegidos.
No tiembles. Nosotras estamos fuera.
¿No lo sabias?
Con una hogaza blanca y una jarra de tinto
esperaremos a que den las doce
y cuando el pan se vuelva luna
saldremos corriendo sin que nos vean.
No se puede sacrificar mariposas a cañonazos.
No se pudo nunca,
lo dicen los libros de historia
y las crónicas prohibidas de todos los amores prohibidos.
Por eso tú puedes ser un dedal
y yo un clavel en la solapa de un traje.
Lo demás no importa.

estibaliz san sebastián, del libro Pro-Fugas

jueves, 22 de septiembre de 2011

para julia


El horror nos adelanta siempre
puntual como un verdugo.
Y no será justo que yo me queje,
nobleza y clase obrera obliga,
pero llevaba un mes agotada
doliéndome por los parias de la tierra
y ahora,
me ahoga la vergüenza porque
tú estas muerta.
Sé que no es de buen gusto repetirlo
y que los juguetes rotos
lo están
por hermosos que sean.
Pero no me canso
y me azoto repitiendo que
tú ya estas muerta.
Como un puñado de anzuelos
bien clavados en las manos
resulta la idea de llevar un año sentada
esperando que alguien llame
como sucedió a media noche
y me lo cuente.
Que tú ya estas muerta.
Pero por una vez
no voy a discutir contigo.
Tienes razón Julia.
A ti
no te quería nadie
y por eso
estas muerta.
Te confieso que he llorado amargamente
y que yo tan poco
es cierto
te quería.
Y he repetido tus gestos.
Yo también me he dado un baño.
Y descubrirme llorando
donde tú habías muerto
no ha sido un alivio.
No hay alivio, claro.
Y sé que resulta
por lo menos
un poco tarde
ponerse  ahora a escribir palabras para ti
pero ¿qué quieres?.
Alguien tiene que escribirte
un epitafio
si no es con amor
con un poco de vergüenza
y mil patadas por vengarte
repitiendo alto y muy claro
que por una vez
estamos todos de acuerdo
niña Julia
es cierto.
A ti, no te quería nadie.

estibaliz san sebastián, del libro Pro-Fugas.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

ulises y caperucita

Tal vez si yo pudiese ser Ulises y tú
Caperucita,
hubiese funcionado el cuento
y la Odisea sería un chiste
para feministas con barba.
¿Cómo llegar a ser Alicia
si rompí el espejo al dejar de ser virgen
y menstrúo cada vez que llueve
y me duelen las hojas.
No te empeñes;
ser vegetariana me da mucho frío.
Y el sexo todavía existe cuando escribo un cuento.
Siempre me gusto estar loca
pero como me llaman madre
los que no son mis hijos
me suicido a cada hora
para estar un rato a solas.
¡Que cansancio el amor!
...como un dolor de muelas...

estibaliz san sebastian, del libr Pro-Fugas

lunes, 19 de septiembre de 2011

quizá sea verdad que no quieres tocarlo...

Quizá sea verdad que no quieres tocarlo,
fálico y mordaz lagarto del desierto.
Pero si llegaste así ataviada,
diosa del oasis, ¿no será porque pensabas
en un roce agradable?
Quizá se verdad que no quieres tocarlo
mientras este amigo de las dunas
se muere por tu nombre
y tú te colocas una flor blanca en el pelo
y te tiendes, bellísima, a la sombra de las palmeras.

Andrea Luca, de la antología Ellas tienen la palabra

domingo, 18 de septiembre de 2011

un flechazo

Lo mío con Beñat fue un flechazo
Cuando llegó a mi vida era un perfecto desconocido del que no quería separarme
Me hacía temblar el simple hecho de poder tocarlo
Y su olor era el camino derecho hacía la casa caliente y la paz absoluta
Me enamore nada más verlo
Diminuto y perfecto en su incubadora, mi hijo, 
esperaba el momento en que yo lo cogiese por primera vez entre mis brazos.
estibaliz san sebastian

jueves, 15 de septiembre de 2011

barcelona

El sol sabía a vino, a pan los abrazos en cada reencuentro.
Volver a casa no es viajar.
estibaliz san sebastián

sábado, 10 de septiembre de 2011

un toque de locura

Tenemos las hembras de la familia un toque de locura que no siempre es el responsable del sufrimiento.
La excesiva consciencia sobre el mundo emocional de la humanidad entera; nuestra locura es esa; nos pone en contacto con lo vivo que late en los muertos queridos que se nos fueron marchando.
De manera que, por ejemplo, mi madre habla en tiempo presente de sus padre muertos, provocando equívocos entre quienes los saben criando malvas desde hace años. Incluso sospecho que mantiene constantes charlas con Carmen, mi abuela, contándole las cosillas de sus nietos y bisnietos, como quien habla con su dios de las cosillas de la vida cotidiana.
Sería estupendo creer que nos ven y nos escuchan, que nos acompañan a vivir, incluidos los momentos en los que el pudor aconseja cerrar la puerta del dormitorio ahuyentando a los fantasmas.
Pero yo no creo en los fantasmas.
Claro que, algunas veces, cuando veo como sonríe Beñat a una esquina vacía, y manotea y parece contarle a alguien lo bien que nos va la vida  a  los dos juntos, tengo mis dudas.
Por eso, el mismo día en que lo trajimos del hospital a casa le presenté a la madre de su padre, Araceli.
Por si tampoco él creía en los fantasmas.

estibaliz san sebastián

jueves, 8 de septiembre de 2011

recursos tontos

Si tuviese el valor de gritar
que la soledad es un sombrero
que no le sienta bien a nadie
conseguiría ahorrarme el régimen
y la confesión diaria.
Pero no siempre lo tengo
y a veces prefiero encender la radio
tirar la basura
o bajar a por tabaco.
Aún sabiendo
que son recursos tontos
que no pueden parar un tren en marcha
y que la ingenuidad
es un arma peligrosa
cuando no se sabe con certeza
si estamos tocando el fondo
o descubriendo el abismo.
Sin embargo
siempre supe que ir desnuda por la vida
era como dejarse abierta la nevera
pero ¿qué puedo hacer?.
Los disfraces no me calzan
cuando saco pecho
y me pongo a soñar.
¡Soy tetona!, pero por dentro.
Tengo el corazón
tan grande como él estomago
y capaz de un amor
siete veces mayor
que el peso en paja de mi alma
y no me cabe en el pecho.
Como las hormigas
obedezco a una ley oscura
escrita en el fondo de todas las cosas
y soy obrera
pudiendo haber nacido reina
porque me da la gana
y porque dando de comer a las larvas
que siempre fueron mis fantasmas
coincido al otro lado del espejo
con la infeliz criatura que pude haber sido
y celebro el hecho de estar viva
a dentelladas.
Teniendo muy claro
que seguir latiendo es un acto de consciencia.
El gesto tallado sobre el músculo voluntarioso
de un compromiso a muerte  con la muerte.
Imitando a los pastores
que daban caza al lobo en los montes
cercándolo y empujándolo al vacío
me empeño en rozar con la punta de los dedos
los limites imprecisos de mi silueta
soñando con poder ser ella
a cualquier precio.
Cuerpo en estado puro
y ni una letra más para contarme.
La identidad es una trampa del lenguaje.
Pura sintaxis.
el dibujo de un laberinto tan falso
como las puertas pintadas sobre los muros
también falsos de un teatro.
Y yo reclamo para la humanidad
el silencio y la riqueza amplia del paisaje.
Definirse
es disecar el alma
a base de gramática parda y cobardía.
Y puestos a retocar algo
preferiría plancharme las arrugas del alma
y presentarla impecable y virginal
en el próximo holocausto.
Y es que ya he comprendido
que ir desnuda por la vida
es imprescindible para poder quitarse el sombrero
y que la ingenuidad
es un arma tan valiosa
que puedo dejarme abierta la nevera
encender la radio
tirar la basura
o bajar a por tabaco
y después tocar fondo sin llegar nunca
al abismo que no existe
porque tengo el corazón
tan grande como él estomago
y capaz de un amor
siete veces mayor
que el peso en paja de mi alma.
Y si que me cabe en el pecho
porque ¡soy tetona!
pero por dentro.

estibaliz san sebastián, del libro Pro-Fugas

miércoles, 7 de septiembre de 2011

la mano de un hombre

Me gusta dormir sola. Pasear, leer, vivir sola.
Con cuarenta la soledad no molesta si no es forzosa o a tiempo completo. Y me hacen mucha compañía los libros, y las amistades que son para siempre, o un poquito menos.
Pero a veces,  sin venir a cuento, siento ganas de la mano de un hombre en mi cintura. 

estibaliz san sebastián

lunes, 5 de septiembre de 2011

Qué tendrá que ver


Yo quiero saber señores
si no es mucha indiscreción,
que tiene que ver un higo
con mi punto de inserción.

Miro un higo frente a frente
y le veo su pezón.
Sí, la señora también tiene
pero, puesto en el melón.

Cogido por el pezón,
le damos la vuelta al higo
y más que coño es barriga
con un ombligo bocón.

Me asusto al ver la gotita
se cree que soy tonta yo?
Esa gota no es de chocho
es de fornido varón.

Por último abro el higo.
Madre que desilusión.
Ni labios, pelos, ni olor.
Más vale que echen un ojo
a un mejillón al vapor.

La Cambrila

viernes, 2 de septiembre de 2011

Celos


Tuve un novio que besaba el suelo que yo pisaba.
Nunca nadie me había mirado así;
tan guapa y tan lista y tan alta.
Me escribía mensajes al móvil.
Y venía a buscarme al trabajo, sobre todo si llovía.
Y cuando hacía sol.
Quería verme.
Y al principio me gustó.
Un día le sorprendí olisqueando mis bragas sucias
y comprendí que besaba el suelo que yo pisaba
para no perderme de vista.
Y le di puerta.
estibaliz san sebastián, del libro Hombres, Autopsía, Catálogo y Disección

martes, 30 de agosto de 2011

mi pueblo es una jaula


Mi pueblo es una jaula
y hasta el aeropuerto parece un matadero
donde colocar guardias.
Desalmados,
sin patria y con el sexo en la cartera
cuadramos inventario:
hemos muerto en casa
y no duele.
Inconscientes, como en anestesia
nos desnudamos.
Rotos los huesos y la lengua seca
es mucho más fácil;
un verdadero alivio partir sin un reproche.
Esparcir los pedazos, facturarlos,
visitar al notario, a la familia.
Sentir que las paredes se vuelven pueblo
y el acento casa.
Ser fusilado por tu amante y
que tus hijos se alimenten con tu cuerpo
Es necesario perder la infancia,
¡asesinarla!
y con su cadáver en brazos,
recorrer los montes y las fronteras.
La identidad no existe.
Y si no fuese por esa cuna
juraría no haber muerto.
Yo tuve una vez un novio, un piso, un crédito bancario. 

estibaliz san sebastian, del libro Pro-Fugas
 Y

domingo, 28 de agosto de 2011

una mujer blanca


Asomada al espejo que me ofrece mi calle
me golpeo siete veces siete
en el pecho por cretina.
Yo que creí tener conciencia de clase
y hasta me sentí capaz de perderla
viviendo en Babel,
sólo puedo gritar que soy de pueblo,
¡que me pesa el pueblo
como un par de alpargatas
empapadas en agua de lluvia!.
Escupirme en la cara. Lo merezco.
Tanta guerra y tanta historia.
Tanta metamorfosis para llegar
tan solo a saberme cucaracha, hormiguita,
corderito manso camino del matadero.
Parece mentira, lo sé.
Una mujer blanca, alfabetizada
y en los treinta,
con un polvo,
¡tan culta!
 y esclava.
¿Qué te creías?,  hermano negro.
Amiga y dulce esposa del Corán
¿ qué te creías?.
Cargada de velos,
postrada ante la maquina, el dinero
e incluso el arte, el vino.
La libertad, mi hermana,
es como lo del Ratoncito Pérez
que siempre llega a oscuras
y encima es mentira.
Afortunadamente,
y como el Coronel Buendía,
perdimos cada una de las revoluciones que emprendimos
y por el camino
murió mi inocencia de paleta de pueblo
dispuesta a triunfar en las cuadras del asfalto
y en su lugar quedó
esta hembra que tan sólo aspira a mirar.
Deseo llevarme la galería salvaje del hombre
prendida en la retina y en la sangre.
No perder jamas de vista la sangre.
Mi sangre roja y espesa,
mi sangre negra, mi sangre aguada.
Llenar las calles de vírgenes
y en ejercicio ritual y sagrado
derramar la sangre de sus purisímos sexos
y redimirnos todos y de una puta vez
de la cochina historia de guerras
y holocaustos.
Qué sea de menstruo
y de himen roto la sangre
que tinte de rojo las calles.
¡Tan hermosas!, desfilando desnudas
con los muslos empapados de vida,
marcando el ritmo
que tan sólo el tambor de un pecho bien afinado
pueda marcar.
Siete veces siete
me golpeo en el pecho por cretina.
Hermano negro, enséñame a bailar,
amiga y dulce esposa del Corán
muéstrame el rincón para ser libre en silencio,
enséñame a callar.
Asomada al balcón que le ofrezco a mi calle
me contemplo con sorpresa y gula.
Descubro en mí la fabrica, el estiércol y las palomas.
La rosa roja, los muros del tiempo
y la nostalgia inmensa de una niña de pueblo
que soñó con viajar lejos.
Y mi padre y sus silencios.
Mi madre y la ternura.
Y mi hermano. Y mi perro.
Y esa mujer de ojos verdes
que siempre me sonríe.
Siete veces siete
de la mano de todas las razas
me golpeo en el pecho:
¡Sigo en casa!

estibaliz san sebastian, del libro PRO-Fugas

lunes, 22 de agosto de 2011

solitarios

Femenino como un reloj de arena y oscuro.
Mi coño bebe.
Y cuando trabajo de noche
Y se queda solo en casa
Jugando a las cartas
Los celos no le dejan ganar.
Mi coño fuma.

estibaliz san sebastián

la memoria

Revienta
la memoria
en los cristales de mis gafas
y ni pestañeo
cuando el lagarto
se come mis medias
y el tabaco rubio.
¿Estaré muerta?

Estibaliz San Sebastián, de Laberinto para muñeca rusa.




miércoles, 17 de agosto de 2011

una de amor

Bajar 
al infierno 
y cerrarte las puertas.
(Tu alma
puteando en la escalera).

estibaliz san sebastián, del libro "Laberito para muñeca rusa"

una hembra del norte


Soy una hembra del norte que busca trabajo
¿de qué se extrañan?
Nadie se plantea que corran los galgos
y aun que la velocidad sea siempre relativa
existen sus cuerpos flacos
y será por algo.
La evolución parece un chiste;
por lo menos en eso, ¡estaremos de acuerdo!
Eslabón tras eslabón nos repetimos en la sangre,
en la dieta absurda del trabajo
y en los domingos de hamburguesa y cine.
Como un rebaño pastando
al ritmo machacón de la historia
engordamos
igual que engordan los gatos castrados.
Por eso he decidido ponerme a dieta,
hacerme atea;
recuperar el cromosoma libre,
el inocente
y que flaca como un galgo
la velocidad me parezca un chiste.
Ayer me despedí del trabajo.

estibaliz san sebastián, del libro Pro-Fugas.

lunes, 15 de agosto de 2011

GATA ESCALDADA


Como gata escaldada
no escarmiento
y salto al ruedo.
La hermosa cola
que acompaña el contoneo
de mis cuatro patitas se levanta
anunciándome húmeda y desnuda.

estibaliz san sebastián

CELEBRANDO DELICIA Y TERNURA

Y aquel círculo sacro cerró entorno nuestro.
Todo era oscuridad y atmósfera callada.
Un centro nos unía y una emoción muy cálida.
Los cuerpos se rozaban exactos y encendidos,
y la piel profería su lenguaje perfecto.
Una dulce pasión en un círculo negro,
mientras la hoguera llena de sentidos el tiempo
y me cuenta tu mano la maravilla toda.
Si algún día he de hablar en favor de la vida,
no olvidaré esa noche en el círculo ciego,
ni a ti, que me enseñabas minucioso lo eterno.

Luis Antonio de Villena, del libro "Como a lugar extraño"

martes, 9 de agosto de 2011

una chinita en el zapato



Triste es la palabra
que describe lo que siento
ahora que me despido
sin que pierda el cielo
su color de puro cielo.
El dolor no es la presencia que ocupa el hueco.
Ni sabe el fracaso a clavos oxidando el paladar de la tarde.
No hay cortejo ni hay flores
para esta muerte, que de tan pequeña
es de pueblo.
Y sin embargo el duelo
se le parece en todo
a esa chinita que desde el zapato
te impide caminar.
estibaliz san sebastian

domingo, 31 de julio de 2011

como una caracola

Tengo el pelo negro y los ojos casi
Ocupo poco
Y llevo años callada
Pero en mi interior guardo el ruido de las olas de mi infancia
Y un faro
Como una caracola con el pelo negro

viernes, 29 de julio de 2011

Dicen las paredes/2


En Buenos Aires, en el puente de La Boca:
Todos prometen y nadie cumple. Vote por nadie.
En Caracas, en tiempos de crisis, a la entrada de uno de los barrios más pobres:
Bienvenida, clase media.
En Bogotá, a la vuelta de la Universidad Nacional:
Dios vive.
Y debajo, con otra letra:
De milagro.
Y también en Bogotá:
¡Proletarios de todos los países, uníos!
Y debajo, con otra letra:
(Ultimo aviso.)
Eduardo Galeano. El Libro de los abrazos

lunes, 18 de julio de 2011

Profecías/2

Helena soñó con las que habían guardado el fuego. Lo habían guardado las viejas, las viejas muy pobres, en las cocinas de los suburbios; y para ofrecerlo bastaba con soplarse, suavecito, la palma de la mano.
de EL LIBRO DE LOS ABRAZOS,  Eduardo Galeano.

lunes, 4 de julio de 2011

cuba incluida

Lo he roto todo,
Cuba incluida.
Y en el espejo seguía estando yo
tan desnuda como en un parto
y tan llena de sangre.
¡Hasta el doctor lloraba!
En lugar de puros hemos comprado valium
y a las señoras les han regalado una licuadora y una visera.
Mi hermano gritaba:
¡yo no me caso!, dios es soltero…
 y yo me sentía tan macho
que hasta  he cambiado de sexo para ser madre
y que no crucifiquen al Cristo.
Como un ángel he muerto de empacho;
sin sexo, ya se sabe;
y a los sietes días he resucitado
para comerme una virgen y cerrar el circulo.
¡Alguien me dijo una vez que parir era orgásmico!
estibaliz san sebastián

CUARTO DE EGB

no despiojaban
cuando lo que teníamos
eran pulgas -malas pulgas-

aquellos tíos tan listos
desconocían por completo
que nuestra sangre era azul
puesto que éramos príncipes,
miserables, pero príncipes

y lo peor de todo,
aquellos tíos tan listos
tampoco sabían

que entre parásitos

siempre

hubo

clases.
Gsús Bonilla, de "Gallinas sin cresta y sin barba, que pedían un grano de maiz de limosna

jueves, 30 de junio de 2011

poquita cosa

Podrán derretirse las flores
sin que nada las toque.
Aprender a leer las bestias
en los libros que amo.
Transformarse el mundo
en otro mundo distinto
y tú seguirás siendo
más bien poquita cosa
y cobarde.
Y lo mejor
es que también lo sabes.
eunate mendia

jueves, 23 de junio de 2011

snob love

Me
muerde
en la lengua
mi amante
y los dientes
me crujen.
Cuelga
flores rotas
de mis pechos
clavos de hielo
en mi cintura
y jamá
me toca
antes
de rezar.
estibaliz san sebastián
del libro Laberinto para muñeca rusa

viernes, 17 de junio de 2011

caprichos

  Quede clara mi absoluta consciencia de que el hecho de vivir implica, sea una quien sea, pagar un precio a menudo altísimo. Y es que vivir la vida de las mujeres pasa factura.
  Y hablo de la vida física: menstruar, preñarse, parir, amamantar, y cuidar de la tropa mientras se envejece, son hechos por los que todas le pagamos factura al mundo que, nos lo reprocha, cuando estamos viviendo para darle más vida a la rueda de estar vivas.
  Porque las mujeres pagamos a precio de capricho el echo de parirle al mundo un hijo, me aferro a la idea de hacer del mío un hombre libre, y no un contable lleno de caprichos.
estibaliz san sebastián

miércoles, 15 de junio de 2011

si llegase la lluvia


Veo un rayo rompiendo el cielo
La tormenta está lejos y el trueno tarda en llegar
Pero sí llegase la lluvia
que, se aleja irremediablemente en el mar,
y tuviese un balcón,
podría salir a mojarme
y empapar mi cuerpo en la tormenta.

domingo, 12 de junio de 2011

los buenos chicos



Lo malo de los buenos chicos es que lo son sin remedio, sin pausa y sin tregua.
Estos, a los que no llamamos “un buen hombre”, por algo,
son buenos chicos hasta que se mueren o les abandona su mujer, que es casi lo mismo.
No crecen ni regándolos y poniéndolos al sol.
A lo sumo fermentan y se caen del árbol.
Como auténticos conspiradores viven en la sombra.
Su armario es un inmenso agujero en el que se pierden el rencor,
la envidia y los celos.
Y aunque nadie los oiga nunca, ellos siempre hablan.
Hasta cuando callan puede oírse su queja como un sonajero,
rasca que te rasca.
Y se quejan porque son buenos chicos.
Porque te quieren y sólo quieren quererte siempre
y por el resto de sus días y los tuyos, y pase lo que pase
y te pongas como te pongas.
eunate mendia 
 

jueves, 9 de junio de 2011

Ella quería hacerlo todo

Ella quería hacerlo todo:
pincharse en el dedo morder la manzana seguir al conejo.
Pero al cerrar los ojos,
se le emborronaron los sueños.
Miriam Reyes. 
Del libro "Bella Durmiente"

miércoles, 8 de junio de 2011

las tijeras

Hacía trampas siempre, jugando al póker o al amor:
le gustaba perder.
Recuerdo haberla sorprendido escóndiendose un as
-que le hubiera otorgado un escalera máxima-
y sacadose un cinco una vez que ya había
puesto en la mesa el resto.
No quería deberle nada a Dios.
Vencer o ser feliz, me aseguraba,
era hacer teología; vivir era otra cosa:
se parecía más a unas tijeras que a un collar de zafiros.
Intenté hacerle trampas yo también:
para que no rompiera con mis besos
le oculté que su cuerpo me hacia muy dichoso,
puse cara de azufre (de diablo), cerré las puertas con violencia
y procure mostrarme incoherente.
Se percató de mi farol, me hizo apostarlo todo
y , tan parsimoniosamente como la misma muerte,
me enseñó su jugada: estaba despedido.
Jesús Aguado. Del libro "Los amores imposibles"

sábado, 4 de junio de 2011

dos mujeres hermosas

Dos mujeres hermosas juntas no son lesbianas.
Son una película porno.
Le dijo el cretino a una de ellas.
Y le echaron del cine de un tetazo.
eunate mendia

viernes, 3 de junio de 2011

prematuro

Mi hijo nació un día en el que yo estaba de compras.
Faltaba tanto para el parto que su cuna, su padre y yo, estábamos en casa por pura casualidad.
Los médicos propusieron 40 días y 40 noches de guardería gratis alegando que, un kilo de niño, apenas ocuparía espacio en el apartamento de la UCI neonatal.
Y aceptamos para poder pintar el piso.

jueves, 2 de junio de 2011

sin venir a cuento

Me gusta dormir sola. Pasear, leer, vivir sola.
Con cuarenta la soledad no molesta si no es forzosa o a tiempo completo. Y me hacen mucha compañía los libros, y las amistades que son para siempre, o un poquito menos.
Pero a veces,  sin venir a cuento, siento ganas de la mano de un hombre en mi cintura. 
eunate mendia 
 

martes, 31 de mayo de 2011

Libertad sin ira

Dicen los viejos que en este país hubo una guerra
y hay dos Españas que guardan aún,
el rencor de viejas deudas
Dicen los viejos que este país necesita
palo largo y mano dura
para evitar lo peor

Pero yo sólo he visto gente
que sufre y calla
Dolor y miedo
Gente que sólo desea su pan,
su hembra y la fiesta en paz

Libertad, libertad sin ira libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira libertad
y si no la hay sin duda la habrá
Libertad, libertad sin ira libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira libertad
y si no la hay sin duda la habrá

Dicen los viejos que hacemos lo que nos da la gana
Y no es posible que así pueda haber
Gobierno que gobierne nada
Dicen los viejos que no se nos dé rienda suelta
que todos aquí llevamos
la violencia a flor de piel

Pero yo sólo he visto gente muy obediente
hasta en la cama
Gente que tan sólo pide
vivir su vida, sin más mentiras y en paz

Libertad, libertad sin ira libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira libertad
y si no la hay sin duda la habrá
Libertad, libertad sin ira libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira libertad
y si no la hay sin duda la habrá

Libertad, libertad sin ira libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira libertad
y si no la hay sin duda la habrá

Libertad, libertad sin ira libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira libertad
y si no la hay sin duda la habrá (bis)
Jarcha 

lunes, 30 de mayo de 2011

un novio formal

Tuve una vez un novio formal que era todo un caballero.
Pedía permiso para desnudarse. Me llevaba en su coche al trabajo, y en público, me besaba muy dulce en la frente.
Una mañana bajé de su coche y me subí al andamio con un compañero. Viéndolo trabajar, parecía un animal salvaje, y me dolía el estomago.
Pasé tanta hambre todo el día, que al llegar a casa, confesé mi ataque de canibalismo. Mi novio hizo la cena y fregó los platos. Durmió en el sofá sin un reproche. Y por la mañana, camino del trabajo, me dejó en la puerta de un club de carretera.
estibaliz  san sebastián

que más quisiera

..que más quisiera yo que estar vacia un rato
cada día una hora
y volver despues
como si hubiese muerto unas vacaciones
el tiempo que duraba el recreo
en el patio de la escuela..

domingo, 22 de mayo de 2011

La vida es breve...

La vida es breve, pero algunos instantes son eternos.
Indudablemente tengo un ramalazo católico, vivo en una comuna de católicos ortodoxos. Pero mi corazón canta como una vedette de los años setenta Unas veces, cuando era más sensata, mami, me llamabas egoísta; otras, cuando era más original, loca. Así era castigada en mi lucha por la libertad. Gracias a ti, mami, ahora me da menos vergüenza desnudarme que confesarle a alguien que le amo.
María Antonia Ortega  
de el libro"El balido de la oveja negra"

¿dónde vive el agua?

¿Dónde vive el agua
y a qué tienen derecho
los que perdieron sus casas
y en la nuestra
la cogen de las fuentes?

martes, 17 de mayo de 2011

como la parca

Podría ser yo
Como la parca
Una novia muerta
Y matar de amor.

Mis manos son pequeñas
Mi corazón verdugo
Jamás perdona.

Como una novia
Ya muerta

eunate mendia
A dónde ir
si no tengo a dónde,
si alguna vez
tuve un lugar en la tierra
y lo perdí para siempre.

Mi rencor,
como una luna
cortada en dos
por una cimitarra
perfecta,
se reparte
equitativo
entre los que me robaron
y yo misma
por haberlo consentido.

(El que no sabe defender
lo que es suyo
no deberia haber nacido)

Almudena Guzmán. De el libro "El principe rojo"

domingo, 1 de mayo de 2011